miércoles, 23 de noviembre de 2011

Un telescopio y una de Woody Allen

Arroja la falda sobre su rostro; toma su sexo y se lo lleva a la boca.
Rusia incendia la imaginación o la imaginación incendia Rusia.
La lengua baila tango sobre su miembro,
las manos juegan en su pecho buscando el silencio de una ciudad ausente.
Todo hierve dentro de sus cuerpos.
los pensamientos hechos cenizas decoran la piel que toma por traje el invierno.

Ambos en fuga, dejando dinamita en cada ciudad.
huyendo en las cicatrices del otro.

La penetra con fuerza. Al fondo el actor asesina y corta en pedazos a la victima, y ambos terminan con un tsunami entre las piernas, de esos que nunca se olvidan.