sábado, 30 de abril de 2011

La locura; esta al borde de su mirada, se sienta en sus parpados y se tambalea un poco.

Son dos extraños. Desconocidos de ellos mismos. Él se inventa historias para entretenerla, para que ella se quede silencio, observándole, o mirando el techo, con los ojos brillantes, llenos de miedo y de locura. Con la sensación de que todo acabará. Hay un agujero en el tiempo cuando están juntos, cuando se besan, cuando ella recorre su espalda buscando un país de colores neutros. Lo arriesgaría todo por verlos follar.
Yo aquí, sentado en un sofá rojo, me muero por volver a sentir esa realidad. Esa intensidad de cuando se acerca el uno al otro. Ya es tarde; “hay un vacio cerca de aquí pero no se donde”, escribió alguna vez Bolaño. Ya siento ese vacio cerca, esa confusión de no saber que hacer cuando acaba el cigarrillo o cuando la botella solo contiene las penas de quien se la ha bebido.

Haría uno, dos, infinitos viajes sobre su cuerpo, si pudiera. Le besaría el cuello y le susurraría un país donde podríamos ir cuando escapemos.

2 comentarios:

  1. Bolaño es incontradecible.
    Ya te echaba de menos.
    Maullidos desde el mar

    ResponderEliminar
  2. un pais, o un planeta.
    http://www.youtube.com/watch?v=TgKUa6Vi-xg&feature=related

    ResponderEliminar