jueves, 15 de julio de 2010

un kamikaze


Fuma desde los once. A los trece leyó a Shakespeare y no volvió a tocar un libro hasta los veintitrés. Ahora tiene cuarenta y toma café con leche todas las mañanas. Vive solo y guarda las cartas de amigas extranjeras bajo la cama, en una caja de madera. Aprendió a hablar ruso accidentalmente. Es el hombre más triste de la ciudad. No escucha música ni bebe. Se sumerge en su silencio aterrador y de cuando en cuando sale a la ventana a tomar un poco de frio. Siempre quiso conocer Alemania, pero ahora se le hace más lejana que nunca. Todos los días despierta a la seis de la mañana, con el corazón oprimido, con un solo recuerdo en la cabeza y con dolor en los riñones. Se sienta a escribir, determina cada rincón de la casa y describe detalle a detalle la nostalgia que se acomoda allí. No hay mujeres por las que tenga que extender sus labios en son de una sonrisa ni tampoco por las que tenga que reflejar una dichosa melancolía bajo los parpados.

Tendrás en los bolsillos solo un manojo de lugares y fotografías, en algunas sonriendo, en otras como ausente. No habrá tiempo para vos. Habrá tiempo para todos excepto para vos. Porque ya no crees en el tiempo, se te antoja ahora mismo romper el único reloj que hay en la casa, el problema es que los relojes son los objetos a los que el tiempo les es más indiferente.

miércoles, 7 de julio de 2010

Pero caleidoscopio no es la palabra más bonita.

Caminábamos de regreso a casa. Después de tomar café todo el día con un periódico en las manos. Parecíamos dos adultos de verdad, de esos que solo piensan en futbol y política. Mirábamos la lejanía y no decíamos nada. No había mucho que comentar. El clima estaba de nuestro lado. Ambos amábamos el frio.
Faltaba una cuadra para llegar, cuando me preguntó cual era la palabra más bonita. Le dije que caleidoscopio, desde niño me ha gustado esa palabra, por las vocales que contiene, por como suena; por lo mágica que llega a ser. Me miró extrañada y me dijo que esa no era la palabra mas bonita, que existía aerostática, amuleto, apocalipsis, enfermedad, iceberg, horizonte. Escogiste la palabra mas vacía, la que carece de silencio. Terminó de decirme mientras insertaba la llave y giraba para entrar.

la tome de la cintura y le bese el cuello, vos sos la chicapalabra mas bonita que tengo.

domingo, 4 de julio de 2010

sin importancia


Se tomó el whisky de un trago, sin pudor. Le dolía un poco la cabeza y la herida que se había hecho junto al ojo. Al amanecer irían a Roma; pero él prefirió tomar rumbo a Nueva York y ella se quedó en el bar de siempre, despedazando la poca vida que llevaba en las maletas.
Esta mañana apareció en una habitación de hotel, con dos billetes arrugados en la mesa de noche. No sabe desde cuando le empezaron a ir mal las cosas. No cree en casualidades o en suerte, se desafía a si misma de una manera exagerada y termina de rodillas, en el campo de batalla, sin voz y sin recuerdos. Ella es de las que deja todo atrás, una temeraria de tiempo perdido. Nada ni nadie le cambiaran su estilo de vida.
Mucho menos ahora que es toda impulsos.