jueves, 27 de mayo de 2010

11

Que cuando hacia frio se iba de chaqueta y zapatos de colores a caminar. También llevaba un libro grande y viejo, de física, para cubrirse la cabeza de la lluvia. En esos días solo quería caminar y luego, tal vez, llegar a casa, preparar una taza de café hasta el borde y fumarse doce cigarrillos, hasta que la voz se le destrozara. Quizá también se acercara a la ventana para dibujar paraguas con el dedo.

Ahora que esta en casa, cambiara la rutina, hoy no ira a caminar. Se meterá bajo las sabanas y esperara que alguno de sus amantes toque el timbre. Seguramente se pondrán a hablar de viejos amigos que se fueron lejos y terminaran follando como si fuese el último frio que les coge sin licor.