jueves, 26 de agosto de 2010

gris niebla.


Pero cuando fumaba era diferente. Porque lo hacia tranquila. Con los labios puestos en un ardiente atardecer del Sahara. Se miraba al espejo y expulsaba el humo al ritmo de una canción que no han podido componer. Su velocidad interna superaba las velocidades mas extremas de los proyectiles de la historia. Hacia el amor en menos de medio cigarrillo. No caminaba, mas bien corría. No le importaba el tiempo porque para ella iba lento, como un barco que atraviesa el trayecto mas largo para llegar a una ciudad perdida.
Extraviada en sus pulmones es una naufraga que decide morir antes de intentar salvar su cuerpo o sus palabras. Es un silencio haciendo mapas de humo. Mapas de ningunaparte. Ahora mismo suspira y deja caer las cenizas al lado de esos tacones que han desdibujado toda la ciudad.


21:57. Las canciones de Pearl Jam encajan con nuestros movimientos y las leyes de termodinámica que deseemos conservar entre las piernas.

3 comentarios:

  1. los mapas de ningunaparte siempre fueron mis favoritos. un poco sorpresa. veloces.


    (besodeesquimal)

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  2. De pronto un destello fugaz de cada sueño, cada noche en los que soy fumadora, en los que soy adicta, en los que corro. Quizás fui fumador en una vida pasada o en la aproxima.
    Por acá tendrás una fiel seguidora. Saludos
    Lu- La Insoportable

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  3. Podría definirlo como un innato efecto secundario particular del cigarrillo del cual podría ser a temporal su consumo, a veces parece ser consumido en un minuto otras veces parece eterno. Tales mapas de ningunaparte pierden la noción del tiempo.

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