viernes, 18 de junio de 2010

luego todo quedó en silencio


Va de afán porque esta enojada, porque hoy mas que nunca odia el silencio, ese silencio que le abre huecos en la piel y en la mirada. Otra copa mas, un paso hacia ninguna parte. Desde un puerto donde dejas ir las mejores canciones y los peores tiempos, los desiertos que capturan la soledad con millares de oasis. Es el mundo el que se tambalea y cae. El que esta lleno de dinamita en el fondo. No hace falta parar. Ahora queda un poema de Baudelaire inentendible y un cigarrillo partido por la mitad. En este día anhela un rincón en Manhattan, sin civilizaciones, sin manos, sin cuerpo, sin palabras. Un rincón donde las sombras bailen y paren el viento con teoremas imposibles.

Una ventana desde donde mirar el fin del mundo, trampas para equilibristas con mala suerte.

3 comentarios:

  1. Conozco esas ventanas. Son iguales para todos, tanto para los que se asoman para no mirar nada como para los que se arrojan por ellas, hartos de ver todo. Salu2

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  2. El silencio es un vacío. Y yo huyo de los vacíos.

    Un beso.

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  3. tengo que decirlo, esta entrada me gusto mucho.
    "Desde un puerto donde dejas ir las mejores canciones y los peores tiempos" EX CE LE NT E!
    me gusto muchisimo.

    un saludo desde la lejania.

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