miércoles, 28 de abril de 2010

esa mañana casi fusionamos el frio de la habitación con viajes cosmicos

Se acerca a la ventana, no quiere escucharla cuando aun no se ha tomado el café de la mañana y habla de sillas eléctricas, de una tristeza que hace telarañas en el cuarto, de maletas y de perderse en cualquier hora.

Canta para si mismo Knocking On Heaven's Door. Le cambia la letra y el panorama a la canción, la desliza sobre el cigarrillo y hasta a ella la ve un poco perfecta con esa lluvia de nostalgias en los ojos y en las palabras.

No dice nada, pero le encanta viajar con ella. Le encanta llevarla en eso que llaman nave a cualquier lugar intergaláctico. Después de que le tiene el café caliente y le enciende el cigarrillo, todo en el cuarto suena mejor. Después de la ventana; solo tsunamis.

un paraguas de orgasmos para los días en que la cafetera se arruine y eche a perder las canciones que amortiguan el silencio de la carretera por la que se mueve esa nave.

6 comentarios:

  1. Un paragua de orgasmos???jajajaja.A mí me gusta el café helado. Un abrazo

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  2. Yo quiero de esos paraguas!!!!

    Besicos

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  3. Yo coleccioné naves que no tomaban café para irme con ellas a un país de ventoleras. Pero no salió bien, como tantas otras cosas.



    un mimito

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  4. Ya!! que los orgásmos vienen en distintas figuras. Me gustó más el parguas que dibuja con los dedos viendo por la ventana...
    Evoca nostalgias.

    Saludos

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  5. Ya!! que los orgásmos vienen en distintas figuras. Me gustó más el parguas que dibuja con los dedos viendo por la ventana...
    Evoca nostalgias.

    Saludos

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