lunes, 22 de marzo de 2010

Apoteosis

Descarga el humo como si fueran letras que caen en un lugar imposible. Hace un año estaba en el sur con la mujertristeza que le hablaba de arquitectura y de gritos arrojados al azar.
Pide otro vaso de leche. Al lado una mujer de unos cuarenta años trata de descifrar el código de una vieja fotografía. Debajo de la imagen parece haber escrito el nombre de alguien, seguramente un nombre que aparece en libros y etiquetas donde las explosiones no alcanzan a llegar de pie. La mujer le mira y le hace una mueca nostálgica como queriendo arrancarse de lo mas profundo algo que es imposible de sacar. Él baja la mirada hasta las piernas de ella, piensa que quizá podría llegar a amarla si no fuera por una cicatriz que le recorre toda la rodilla y desemboca en la superficie del tobillo. No le gustaron nunca las cicatrices en el cuerpo, prefiere las cicatrices ocultas, las que solo pueden ver aquellos que dejan al viento una geometría inventada. Se bebe la leche de un trago, paga la cuenta y se va. Tal vez ahora si pueda terminar de escribir esa carta que dejo empezada hace tanto tiempo.

9 comentarios:

  1. escudriñar las miradas con un vaso de leche como lentes puede ser un buen ejercicio :)

    besicos

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  2. a mí las cicatrices me recuerdan a las heridas de guerra y me dan un poco de ternura.
    (¿me das leche?)

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  3. A mí sí me gustan las cicatrices visibles. No sé por qué me parecen signo de valentía.

    Muá.

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  4. quizá pueda
    siempre es un buen momento para continuar con lo que se dejó a medias

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  5. Quien sabe, puede que sí.
    O puede que no.
    A mí me gustan las cicatrices. Cuentan historias muy interesantes.



    Un beso fantasma ;)

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  6. Las cicatrices son los vestigios del coraje que alguna vez nos invadió...

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  7. detrás de mis fotos siempre hay cartas

    palabras con sentidos esquivos pues el olvido se adueñó de la pluma

    saludos desde Bandah.-

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  8. todos tenemos cicatrices que no se ven. las que están muy dentro.
    esas son las imprescindibles, como dicen.

    un saludo.

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  9. hay caminos llamados cicatrices que al hacer infinitos atajos entre esa redes de caminos cicatrizados dejan de ser caminos para ser espacio, tal vez sea algo parecido que pasa con la muerte cuando no hay camino por descubrir, tan solo la vida se convierte en espacio

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