viernes, 4 de diciembre de 2009

¿Follamos aquí y ahora?



Comenzó la tarde con limones sacudidos por exceso de ron. Tomo la siesta sobre una mesa de laboratorio que le dejo marcas en los brazos y sabor a toxico con mandarinas.
Nunca el edificio había estado tan solo como para escuchar el ruido que produce a veces la trasparencia de un psicrómetro. Piensa en que quizá pueda llamarla hoy y tomarse un café en ese parque compuesto de cicatrices con ajedrecistas que solo saben de fracasos. Si pudiera mirar a través del vestido como un telescopio encendido, la astronomía tendría una apariencia a lugar donde los besos se guardan en guillotinas.

Solo quiere meterse en su cama y bromear entre las cobijas, mientras las sombras de ambos se van a la azotea con la temperatura en los bolsillos y un par de cigarrillos entre las manos.


7 comentarios:

  1. No tengo palabras.
    Me las has robado y te las has guardado en el bolsillo con la temperatura.
    Es IMPRESIONANTE.

    Joder.
    Qué envidia.
    xD

    Saludos de kiwi dulce!

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  2. Los lugares donde los besos se guardan en guillotinas me dan frío porque no tienen mantas para ver la tele en el sofá.


    miau
    con
    bufanda
    amarilla

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  3. Cielos. Yo diría que sí te salen las palabras. Y muy bien además.

    Besos.

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  4. he pasado por aquí y me ha gustado
    así que me quedaré un rato :)

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  5. Creo que tardaré un buen rato en rencomponerme después de tanta maestría. Tu retórica es insuperable y tus gustos, exquisitos, no sé como lo haces que siempre me siento identificada entre tus palabras.

    un beso

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