sábado, 3 de octubre de 2009

Podría quedarme mirando ese escote el resto de mi vida


Trajo esta mañana un caleidoscopio que atrapa canciones bonitas. Y esa última frase se la enseño un hombre que en vez de palabras, una proyección de ronroneos en el cuello.
Le señalo con el dedo apenas abrió la puerta. Y dijo una palabra inentendible porque llevaba un trozo de galleta en la boca. Besos de lata con melocotones que se pierden en el silencio de su escote.
Laberintos que hablan de desigualdades, una maquina de escribir. A veces llega sin avisar sus pasos. Sin mandar si quiera al correo una notita que hable de Irak, por que ella es así, inédita, parece dinamita guardada en el bolsillo de la camisa. A veces no sabe que le dice, pero cuando se le nubla la mirada es por que lo que dijo estaba bien.
El rosa amapola le queda de maravilla
Nunca mira hacia atrás, aunque cree que siempre le siguen. Con artefactos para decorar la cabeza.

6 comentarios:

  1. Aprender a cantar ha sido un deseo de chico. Por algo, por algún tiempo, tuve una guitarra en la pared del cuarto, sin cuerdas, para decirme que era una frustración todo impulso al respecto Pero aún así canto, en voz baja, cuando encuentro motivos. Bello texto

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  2. "inédita, dinamita guardada en el bolsillo de la camisa"

    qué brutal

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  3. Los caleidoscopios siempre son muy bonitos.
    Saludos subterráneos.

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  4. Alaaaaaa, si Nanou tiene un caleidoscopio como ese.


    miauderosquilla

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  5. Como buena sinestésica, he ido saltando de un sentido al otro, sin saber muy bien hacia donde iba, pero con la sensación de ver algo mas que ventanas y mucho mas que cristales :)

    Un saludo ***

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