viernes, 7 de agosto de 2009

Quiere decir mucho y dice nada.


Se echó a llorar cuando le dijo que agosto era el mejor mes para dejar volar los recuerdos y las cometas. Sus ojos que parecen tragos infinitos de vino seco estallaron en una hecatombe inmediata.

La mira y no sabe como decirle que las líneas son a veces tan cortas que no alcanzan a limitar su locura, que los rompecabezas nunca se llenan con ecuaciones de romanticismo y peleas a largo plazo, que no hacen falta mas cigarrillos porque tiene todo el humo del mundo bajo su sombrero y que será suficiente para hacer toser a todos los gatos de la ciudad.

Se entregan libros, poemas, cartas, puntos suspensivos, espejos en los que ella se miraba después de follar los domingos.

Se entregan las mañanas en que él buscaba pedacitos de cabello rojo. Y siguen así, ya sin entregarse cosas, sino lanzándolas por el aire, cajetillas vacías, colillas que rescatan el cansancio de un viaje que no pudieron hacer.

No se como es el sabor de una montaña cuando estas de pie y miras al frente. Con una pita en las manos, queriendo que un trozo de papel se vaya pero al mismo tiempo con un deseo tan fuerte de que se quede suspendido, intacto en la esquina de tus dedos.

-Entonces… ¿vienes conmigo a elevar cometa?- le dice, mientras ella se seca las lagrimas que producen las carreteras polvorientas después de mirar detalladamente a lo lejos.

3 comentarios:

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  2. Ignoro era un animal que producía cierto picor. Alado dejaba algunas de sus plumas en una de sus 43 estrellas. Lo aseguro, era un jaguar que se comía a los confiados. Se, era un genio que también ofrecía dulces en septiembre. Pero, era de tantas cosas que michael detestaba. Primero, era un mal hijo, No, es simplemente un si. dijo, un dia mando a su abuela a la luna en un buran.

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