domingo, 21 de junio de 2009

los cuervos olvidan fácilmente


En el fondo de ella, las luces se apagan un minuto antes de terminar la última canción. Entonces, los invitados se miraban, se superponían con golpes y caricias suspendidos en el aire. Los vestidos seguían moviéndose en la música y el humo quedaba enredado en los pulmones, en medio de los olores a frambuesas y a olvidos.

Pero en la realidad, en las fiestas reales no había quien encendiera o apagara las luces, como si todos en la fiesta llevaran su propia oscuridad y al fusionarse congelaran el tiempo y el espacio.

Y si me piden resumir el apocalipsis en un ruido vertiginoso diría esto cuidadosamente: tic-tac. Para que las horas estallaran en el labial de frambuesa.

5 comentarios:

  1. un desierto erosionado, ojos rojos y calzar dos zapatos diferentes, como cuando ya no hay ni odio ni nada.

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  2. Una serpiente que se muerde la cola debe ser deliciosa sazonada con especias de la India pero solo si es atrapada en las inmediaciones de Santa Teresa y mucho mejor si en ese lugar antes ha ocurrido un crimen.

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  4. Lo asemejaría mas a la vida misma...
    Específicamente a los latidos de el corazón. cuando el transcurso de toda una vida esta por culminar
    " Los vestidos seguían moviendose " ... Sus latidos estan apúnto de terminar ... Pero aún se escuchan! ... " El olor a frambuesas " ... El transpirar de un cuerpo que hace sus últimos esfuerzos por vivir dentro de su agonía ...

    No hay quien apague o prenda las luces; solo se cumple un ciclo ... " Tic - Tac, Tic - Tac " ... El sonído estruendoso que nos advierte que ya no estaremos mas habitando allí y se vuelve mas lento a medida que el sonido del reloj y su Tic Tac propio le toma la delantera al pálpito de nuestro corazón.

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