veía a las personas derretirse en la atmósfera. Imaginando los contornos y la oscuridad de las personas-objetos que se atravesaban en su camino.
Dormía sobre el frío y su guion favorito era ese donde las lineas estaban llenas de silencios desconocidos, de pinturas en blanco que contaban una realidad intangible.
En el oscuro callejón una maraña de sombras le dibujan la desnudez de una persona que sabe las coordenadas exacta de venus.
Comienza a clarear el día. Ve tambien sus menos deshacerse en la soledad, en ese vacío, en una ciudad donde el ruido es un titiritero.
Solo llega el sonido del tren, penetrando los dolores mas profundos de aquellos pasajeros que todavía no saben a donde van.
NICOTINA
lunes 16 de enero de 2012
jueves 29 de diciembre de 2011
Soñé con una película a blanco y negro. donde los silencios se transformaban en lineas perpendiculares a ciudades frías, donde los inviernos no terminan nunca. tenias una maleta roja en el sueño, con toda la colección de Saramago.
Dentro de un aguacero huíamos de nosotros mismos, perseguidos por esas lineas-silencios que nos aprisionaban en cada rincón de esa película donde el único color era el de la maleta que llevabas contigo.
Avanzamos por caminos estrechos, sin pronunciar una sola palabra.
Una combinacion de numeros que decoraban las paredes del lugar donde quedamos atrapados. Nos sentamos, resignados a permanecer mudos en aquel cuarto ajeno a todas las historias .
Hizo en café muy de madrugada, mermelada de fresa sobre las galletas y una nota para él. Ayer precisamente estaban hablando de Argentina y de Inglaterra, de los museos de Francia.
Dentro de un aguacero huíamos de nosotros mismos, perseguidos por esas lineas-silencios que nos aprisionaban en cada rincón de esa película donde el único color era el de la maleta que llevabas contigo.
Avanzamos por caminos estrechos, sin pronunciar una sola palabra.
Una combinacion de numeros que decoraban las paredes del lugar donde quedamos atrapados. Nos sentamos, resignados a permanecer mudos en aquel cuarto ajeno a todas las historias .
Hizo en café muy de madrugada, mermelada de fresa sobre las galletas y una nota para él. Ayer precisamente estaban hablando de Argentina y de Inglaterra, de los museos de Francia.
miércoles 23 de noviembre de 2011
Un telescopio y una de Woody Allen
Arroja la falda sobre su rostro; toma su sexo y se lo lleva a la boca.
Rusia incendia la imaginación o la imaginación incendia Rusia.
La lengua baila tango sobre su miembro,
las manos juegan en su pecho buscando el silencio de una ciudad ausente.
Todo hierve dentro de sus cuerpos.
los pensamientos hechos cenizas decoran la piel que toma por traje el invierno.
Ambos en fuga, dejando dinamita en cada ciudad.
huyendo en las cicatrices del otro.
La penetra con fuerza. Al fondo el actor asesina y corta en pedazos a la victima, y ambos terminan con un tsunami entre las piernas, de esos que nunca se olvidan.
Rusia incendia la imaginación o la imaginación incendia Rusia.
La lengua baila tango sobre su miembro,
las manos juegan en su pecho buscando el silencio de una ciudad ausente.
Todo hierve dentro de sus cuerpos.
los pensamientos hechos cenizas decoran la piel que toma por traje el invierno.
Ambos en fuga, dejando dinamita en cada ciudad.
huyendo en las cicatrices del otro.
La penetra con fuerza. Al fondo el actor asesina y corta en pedazos a la victima, y ambos terminan con un tsunami entre las piernas, de esos que nunca se olvidan.
sábado 30 de abril de 2011
La locura; esta al borde de su mirada, se sienta en sus parpados y se tambalea un poco.
Son dos extraños. Desconocidos de ellos mismos. Él se inventa historias para entretenerla, para que ella se quede silencio, observándole, o mirando el techo, con los ojos brillantes, llenos de miedo y de locura. Con la sensación de que todo acabará. Hay un agujero en el tiempo cuando están juntos, cuando se besan, cuando ella recorre su espalda buscando un país de colores neutros. Lo arriesgaría todo por verlos follar.
Yo aquí, sentado en un sofá rojo, me muero por volver a sentir esa realidad. Esa intensidad de cuando se acerca el uno al otro. Ya es tarde; “hay un vacio cerca de aquí pero no se donde”, escribió alguna vez Bolaño. Ya siento ese vacio cerca, esa confusión de no saber que hacer cuando acaba el cigarrillo o cuando la botella solo contiene las penas de quien se la ha bebido.
Haría uno, dos, infinitos viajes sobre su cuerpo, si pudiera. Le besaría el cuello y le susurraría un país donde podríamos ir cuando escapemos.
Son dos extraños. Desconocidos de ellos mismos. Él se inventa historias para entretenerla, para que ella se quede silencio, observándole, o mirando el techo, con los ojos brillantes, llenos de miedo y de locura. Con la sensación de que todo acabará. Hay un agujero en el tiempo cuando están juntos, cuando se besan, cuando ella recorre su espalda buscando un país de colores neutros. Lo arriesgaría todo por verlos follar.
Yo aquí, sentado en un sofá rojo, me muero por volver a sentir esa realidad. Esa intensidad de cuando se acerca el uno al otro. Ya es tarde; “hay un vacio cerca de aquí pero no se donde”, escribió alguna vez Bolaño. Ya siento ese vacio cerca, esa confusión de no saber que hacer cuando acaba el cigarrillo o cuando la botella solo contiene las penas de quien se la ha bebido.
Haría uno, dos, infinitos viajes sobre su cuerpo, si pudiera. Le besaría el cuello y le susurraría un país donde podríamos ir cuando escapemos.
viernes 4 de febrero de 2011
Sencillamente no habrá mas maletas que aquellas que le esperan en el umbral. Detrás de ella, toda una obra de Kandinsky, la inmensidad le arrebata los gestos y las historias que una vez le sacaron carcajadas al final de una carretera. Esta vez deja un atardecer y una botella a medio terminar. Deja también el mapa de Varsovia, un cuento incompleto y el cuerpo desnudo que le acompaño durante todos estos viajes.
El horizonte esta allí, en frente suyo; un joven le tiende el cigarrillo que ha pagado con anticipación. Le espera ahora una copa de vino a solas. Una canción que no repare los recuerdos.
Inventará una historia de vaqueros y dibujará un gato con ideas estelares, un gato que sueñe con México y hurgue bajo los vestidos de las chicas fáciles.
El horizonte esta allí, en frente suyo; un joven le tiende el cigarrillo que ha pagado con anticipación. Le espera ahora una copa de vino a solas. Una canción que no repare los recuerdos.
Inventará una historia de vaqueros y dibujará un gato con ideas estelares, un gato que sueñe con México y hurgue bajo los vestidos de las chicas fáciles.
domingo 16 de enero de 2011
Sine Die
Era un hombre joven de los que destruye pasados y sombras. Con un atardecer color naranja muy dentro de él y con un ferrocarril en los pulmones. De niño quería ser astronauta. Todas las mañanas antes del desayuno una taza de café y un cigarrillo, no importa la marca.
Todas las noches le leía un cuento de Chejov, o le hablaba de muchos países, se inventaba historias sobre hoteles de Tokio y luego para compensarla le abrazaba toda la noche y le hablaba sobre el universo, él también se inventaba algunas historias, aunque sabia que las historias tristes que le contaba eran completamente suyas.
En una ventana descansa el humo y la soledad de un cigarrillo encendido. Junto a la puerta, un escritorio que soporta todos los libros de Chejov y una canción de Nina Hagen.
Todas las noches le leía un cuento de Chejov, o le hablaba de muchos países, se inventaba historias sobre hoteles de Tokio y luego para compensarla le abrazaba toda la noche y le hablaba sobre el universo, él también se inventaba algunas historias, aunque sabia que las historias tristes que le contaba eran completamente suyas.
En una ventana descansa el humo y la soledad de un cigarrillo encendido. Junto a la puerta, un escritorio que soporta todos los libros de Chejov y una canción de Nina Hagen.
lunes 8 de noviembre de 2010
se llama Jimena y es Mexicana
Ella habla de lestrigones, ciclopes, y un imponente Poseidón
Tiene tatuado en los pulmones una ciudad perdida.
Colecciona desiertos y borracheras. Usa la brújula no para guiarse sino para perderse.
Las ventanas son el otro mundo, los otros lugares a los que le encantaría volver en llamas.
Una vez emprendimos un viaje, materializamos la locura en un camino que no conducía a ningún lugar pero que a la vez los atrapaba todos.
En las maletas solo teníamos manicomios y siluetas de gente que se atraviesa los desiertos para nunca mas regresar.
Por ser mexicana siempre me parecerá que lleva un detective salvaje muy dentro y un asesino de mujeres al sur de su pantalón.
Tiene tatuado en los pulmones una ciudad perdida.
Colecciona desiertos y borracheras. Usa la brújula no para guiarse sino para perderse.
Las ventanas son el otro mundo, los otros lugares a los que le encantaría volver en llamas.
Una vez emprendimos un viaje, materializamos la locura en un camino que no conducía a ningún lugar pero que a la vez los atrapaba todos.
En las maletas solo teníamos manicomios y siluetas de gente que se atraviesa los desiertos para nunca mas regresar.
Por ser mexicana siempre me parecerá que lleva un detective salvaje muy dentro y un asesino de mujeres al sur de su pantalón.
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